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Mostrando las entradas etiquetadas como Matrimonio

Mi lugar feliz

«Mi felicidad está en Cristo y Él me regaló un lugar feliz: Al lado de mi esposa, en las buenas y en las malas, en salud y en enfermedad, en riqueza y en pobreza, al servicio de nuestro Dios hasta que el Señor venga o nos llame a su presencia. Mi lugar feliz es junto a ella».  —David Franco, «Instantáneas personales», 2 de diciembre de 1989.

Fuentes, no esponjas

«El matrimonio no se trata de dos esponjas tratando de absorber todo lo del otro para lo que necesita cada uno para sí mismo. Es más bien como dos fuentes de las que, proveniente de Dios, constantemente brota amor, bondad, cuidados, ternura y todo lo que el otro necesita. Así, ambas fuentes provienen del mismo manantial y, ambas fuentes, proveen de lo necesario el uno para el otro».   —David Franco, «Un Diseño Permanente»

Incompatibilidad de Caracteres

«Cuando un matrimonio cristiano se separa por motivo de "incompatiblidad de caracteres", siempre me pregunto: si ambos se supone que tengan el carácter de Cristo entonces, ¿cuál de los dos tendrá el carácter del enemigo, que hace que sean imcompatibles? »Si ambos tienen el carácter de Cristo, entonces deberían estar juntos a pesar de las diferencias y asumir, cada uno, su rol y sus responsabilidades; "Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6)». —David Franco, «Un Diseño Permanente»

Novihartazgo y Martiriomonio

«Hoy, muchos adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes cristianos, no viven un noviazgo, sino un "novihartazgo": una vez que están hartos de la pareja, la cambian por otra. También muchas parejas cristianas, en lugar de vivir un hermoso matrimonio, viven un horroroso "martiriomonio". En ambos casos la raíz del problema es exactamente la misma: haber abandonado el Diseño de Dios, desde Su definición de hombre y mujer hasta Su establecimiento de roles distintivos por sexo». —David Franco, «Novihartazgo y Martiriomonio: Relacionabilidad Pseudocristiana Posmodernista»

La magnificencia del matrimonio

«... cuánto más, la magnificencia del matrimonio en la mente de Dios será ininteligible en la cultura occidental moderna, en la cual el ídolo principal es uno mismo, su doctrina principal es la autonomía, su acto principal de adoración es ser entretenido, sus tres santuarios más importantes son la televisión, el Internet y los cinemas, y su más sagrada reverencia es hacia la exhibición del acto sexual desinhibido. Tal cultura encontrará que la gloria del matrimonio tal y como existe en la mente de Jesús, es virtualmente incomprensible». —John Piper, «This Momentary Marriage» (Este Matrimonio Momentáneo) p. 20 (Traducción: David Franco)